Miriam Saldaña Propone Símbolos Propios para una Capital Plural y Democrática
Por Naila Boleaga
CxuNews / En el marco de la conmemoración por los 700 años de la fundación de México-Tenochtitlan, la diputada Miriam Saldaña Cháirez, vicecoordinadora del Partido del Trabajo (PT) en el Congreso de la Ciudad de México, presentó un punto de acuerdo para iniciar un proceso institucional que permita dotar a la capital del país de un Escudo y una Bandera oficiales.
La propuesta plantea exhortar al Gobierno de la Ciudad de México, así como a las secretarías de Cultura y de Educación, Ciencia y Tecnología, a coordinar un ejercicio participativo, plural y con sustento técnico, que fortalezca la identidad histórica y cultural de la ciudad a través de símbolos cívicos construidos desde lo colectivo.
Durante su intervención, la legisladora sostuvo que la Ciudad de México requiere emblemas propios que reflejen su carácter histórico, su diversidad social y su evolución política como entidad federativa con régimen interior propio. “No se trata únicamente de crear símbolos gráficos, sino de consolidar referentes institucionales que expresen quiénes somos como ciudad y hacia dónde queremos avanzar”, puntualizó.
Saldaña Cháirez destacó que la capital es una comunidad viva conformada por pueblos originarios, barrios, colonias y alcaldías en las que convergen identidades, tradiciones y memorias colectivas que deben verse reflejadas en los símbolos oficiales. En ese sentido, afirmó que reconocer esta diversidad fortalece el sentido de pertenencia y contribuye a la cohesión social.
La diputada del PT subrayó que los símbolos cívicos cumplen una función estratégica en la vida pública, al transmitir valores compartidos, reforzar la cultura democrática y estrechar el vínculo entre las instituciones y la ciudadanía. “Cuando los símbolos nacen del consenso social y se incorporan a la vida pública, se convierten en herramientas de unidad y participación”, expresó.
Finalmente, señaló que este proceso debe desarrollarse con seriedad y responsabilidad institucional, a partir de investigación histórica, diálogo social y la participación de instancias académicas, culturales y educativas especializadas, a fin de garantizar que los símbolos resultantes representen dignamente a la Ciudad de México y sean asumidos con orgullo por la población.
“Este es un momento clave para construir identidad con visión de futuro y con profundo respeto por nuestra historia y diversidad”, concluyó.