A la Mesa: Higinio y Ramírez Cuéllar
*Fox y las 12 Mil Hectáreas de su Rancho
CxuNews / No hay paso que dure, ni trote que canse… A mes y medio de que en el Senado y la Cámara de Diputados se realice el relevo de quienes presiden su respectiva Mesa Directiva donde, de mantenerse la equidad de género, tocará el turno a dos legisladores: un senador de Morena en el primer caso y un diputado también esta vez de la bancada morenista. No hay vuelta de hoja.
El Instituto Nacional Electoral (INE), mediante sus lineamientos de paridad, establece y garantiza la equidad de género (50/50) en las candidaturas a cargos de elección popular, la alternancia de género en listas plurinominales y protocolos estrictos para prevenir, atender y sancionar la violencia política contra las mujeres. Lo cual se aplicaría igualmente en ambos órganos colegiados.
El Senado de la República se integra por 128 integrantes que duran en su encargo seis años. Su distribución se divide en tres principios: 64 senadores por mayoría relativa (dos por cada estado y la Ciudad de México), 32 por primera minoría (uno por cada entidad); y 32 de representación proporcional mediante una lista nacional.
Con la presidencia de Ignacio Mier Velazco en la Jucopo senatorial, y de Ricardo Monreal Ávila en la Cámara baja, el 31 de agosto concluyen en la Mesa Directiva sus periodos de un año de cada cuerpo legislativo la senadora Laura Itzel Castillo Juárez, de Morena; y la diputada panista Kenia López Rabadán.
Y aunque varios son los apuntados para conducir los trabajos parlamentarios de ambos órganos parlamentarios de la Nación, sobresalen quienes ya se ven casi amarrados para ocupar dichos encargos ahí, en la Cámara alta y en San Lázaro.
Por cierto, ante la licencia de la senadora Laura Itzel Castillo Juárez, quien a partir del próximo 1 de septiembre se hará cargo de la Secretaría de las Mujeres en el gobierno federal, Blanca Elizabeth Fiesco Díaz, asumirá el cargo como su suplente, funcionaria con amplia experiencia técnica y parlamentaria, quien tiene un perfil público menos visible que el de otros actores políticos.
En tanto, para fortalecer la organización territorial y consolidar el proyecto de transformación que preside Claudia Sheinbaum Pardo, este lunes se reunieron dos dirigentes de Morena: el diputado Alfonso Ramírez Cuéllar y el senador Higinio Martínez Miranda, en un encuentro amigable con otros liderazgos del Estado de México.
La plática entre ambos versó en hacer un llamado a mantener la unidad del movimiento y fortalecer la organización en cada municipio mexiquense, para dar continuidad al Segundo Piso de la Transformación.
Ramírez Cuéllar sostuvo durante la charla que el momento político exige mayor coordinación entre los distintos niveles de representación popular, y consolidar la estrategia rumbo al 2027. “Hoy más que nunca necesitamos un movimiento organizado, cercano al pueblo y comprometido con las causas sociales. La unidad será la mayor fortaleza de la Transformación”.
Por su parte, el senador Higinio Martínez expuso ante los liderazgos presentes que se debe privilegiar la organización política y el trabajo permanente en territorio, para mantener la confianza de la ciudadanía.
“La Transformación no se construye únicamente desde las instituciones; se fortalece caminando junto al pueblo, escuchando sus necesidades y manteniendo la unidad de quienes creemos en este proyecto. El Estado de México seguirá siendo un pilar fundamental para consolidar la Cuarta Transformación”.
Igualmente acudieron a la reunión: la senadora Sandra Luz Falcón, Samuel Delgado y Alejandro Martínez Tinoco, dirigentes de Construyendo el Segundo Piso de la Transformación; el presidente municipal de Texcoco, Nazario Gutiérrez; la alcaldesa de La Paz, Martha Guerrero y el secretario general de Morena Edomex, Adán Gordo.
Las y los asistentes coincidieron en que el movimiento vive una nueva etapa de consolidación bajo el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum, por lo que hicieron un llamado a cerrar filas, privilegiar la unidad y continuar trabajando de manera organizada para que la Transformación siga llegando a cada comunidad del Estado de México.
Mientras, en el Senado de la República, poco a poco se desgrana la mazorca de la asunción del control en torno a los tropiezos que dejó tras su paso la nefasta oleada de Adán Augusto. Uno de los primeros en salir fue el coordinador de Comunicación Social, un jalisciense que nada entendía de la relación con los medios.
La llegada de Carlos Pérez Coleote, quien sí sabe y conoce la conducción de esa talacha para con los integrantes de la fuente senatorial, es en quien ahora recae dicha responsabilidad. Pese a ser un joven comunicador, cuenta con experiencia y verdadera sensibilidad, porque sí entiende y sabe del quehacer cotidiano de la atención y requerimientos de quienes cumplen el noble oficio de informar.
Su tarea no es fácil, menos cuando en esa área de la (in)comunicación social, le dejaron un monstruo de 70 o más cabezas, donde hasta ahora, cada quien hace lo que quiere, más lacerante que el “gabinete Montessori” que tuvo y mantuvo en su desgobierno el panista Vicente Fox; quien no solo le quedó a deber a México con el cambio.
Eso es decir poco. De esa pléyade de “servidores públicos” que, muchos sabemos, solamente se sirvieron para sí del pastel presupuestal. “Amigos de Fox, “Toallagate”, acciones corruptas que hicieron multimillonarios a los hermanos Bribiesca Sahagún. Las 11 mil hectáreas que robó al reparto ejidal San Cristóbal y hasta se agenció la presa que construyó Conagua.
La más simple investigación del origen de lo que ahora llaman “Centro Fox”, permitiría conocer bien a bien cómo fue que de las 112 hectáreas que le permitió la Reforma Agraria al rancho Fox en los años 40 o 50 del siglo pasado; después, ya como gobernador, Chente logró aumentarlas a más de 12 mil hectáreas. Eso fue lo que les hurtó a los humildes ejidatarios de San Francisco del Rincón.
Si a partir del nuevo libro del doctor Ricardo Monreal Ávila (legislación de reciente aprobación de la Cámara de Diputados), la Comisión Nacional del Agua revisara a quiénes se les entregó la presa de San Cristóbal, y cómo fue qué ahora es de la familia Fox, harían justicia y se las devolverían a los dueños originales, los ejidatarios. Porque, A cada capillita, le llega su fiestecita…