Texcoco Impulsa Nueva Política de Aprovechamiento de Residuos para Fortalecer al Campo
Por Elizabeth Vaca
*166 millones de pesos para la instalación de la biofábrica CEVAMEX * 18 mil 180 productores recibirán bioinsumos para fortalecer sus cultivos *La operación de la planta está contemplada para diciembre y generará empleos directos e indirectos
CxuNews / Con una inversión de 166 millones de pesos y la meta de transformar 120 mil toneladas de residuos orgánicos en bioinsumos para el campo, Texcoco avanza como punto estratégico para la instalación de una biofábrica regional CEVAMEX, proyecto que busca convertir lo que hoy se considera basura en fertilizante para miles de productores del oriente mexiquense.
La sala de Cabildo de Texcoco se convirtió en el punto de encuentro de autoridades municipales, estatales y federales para conocer los alcances de esta iniciativa, encabezada por la secretaria del Campo del Gobierno del Estado de México, María Eugenia Rojano Valdés, quien presentó el proyecto ante alcaldes y representantes de municipios de la región.
El presidente municipal de Texcoco, Nazario Gutiérrez Martínez, recibió a la titular de SECAMPO, así como a las presidentas y presidentes municipales Diana Lizeth Morales Méndez, de Tepetlaoxtoc; Gonzalo Bojorges Conde, de Chiautla; Juan Calvo Fernández, de Juchitepec, y Mario Paredes de la Torre, de San Juan Teotihuacán.
También participaron representantes de Chimalhuacán, Tezoyuca, Papalotla, San Salvador Atenco, Amecameca y Chiconcuac, además de funcionarios de los gobiernos estatal y federal, con el propósito de sumar a más municipios a una estrategia regional para el manejo responsable de los residuos orgánicos.
Durante la mesa de trabajo, María Eugenia Rojano Valdés explicó que la biofábrica CEVAMEX representa una inversión federal de 166 millones de pesos, impulsada por el Gobierno de México, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP).
El proyecto contempla el procesamiento de 120 mil toneladas de residuos orgánicos, que serán transformadas mediante un proceso de composteo en aproximadamente 36 mil toneladas de bioinsumos peletizados.
El beneficio llegará directamente al sector agrícola, pues se estima que 18 mil 180 productores recibirán dos toneladas de abono orgánico cada uno, fortaleciendo la productividad del campo y promoviendo alternativas más sustentables para el aprovechamiento de los residuos.
La biofábrica será instalada en un predio de cinco hectáreas propiedad del INIFAP, ubicado con acceso sobre la carretera México-Texcoco. Su localización permitirá facilitar tanto el traslado de los residuos provenientes de los municipios participantes como la distribución de los bioinsumos hacia las comunidades agrícolas.
De acuerdo con la presentación realizada ante las autoridades municipales, la puesta en operación está prevista para diciembre y se estima que genere 63 empleos directos y entre 80 y 120 indirectos, además de abrir una nueva oportunidad para fortalecer las actividades productivas vinculadas con el campo.
Para Texcoco, la iniciativa representa también un reto de coordinación con la ciudadanía. Nazario Gutiérrez Martínez destacó que el éxito del proyecto dependerá no sólo de la infraestructura, sino de la participación de la población desde el origen de los residuos.
El alcalde planteó la necesidad de acompañar la instalación de la biofábrica con un programa permanente de concientización para impulsar la separación de residuos orgánicos e inorgánicos en hogares, centros comerciales, empresas y escuelas.
La propuesta, dijo, permitirá avanzar hacia una gestión más eficiente de la basura y facilitará que los residuos orgánicos tengan un destino productivo, en lugar de convertirse únicamente en un problema de disposición.
Con esta visión, el Gobierno Municipal de Texcoco refrenda su disposición para participar en proyectos que vinculen el cuidado ambiental con el desarrollo agrícola y económico. La biofábrica CEVAMEX busca establecer un modelo regional en el que los residuos generados por las comunidades regresen al campo en forma de nutrientes, fortaleciendo a los productores y avanzando hacia una gestión más sustentable de los recursos